Bordados Artesanales

 “Por el trabajo, las hermanas se hacen solidarias de la suerte de tantos hombres, especialmente de los pobres; y como en su vida el trabajo se subordina a la contemplación, manifiesta así la justa jerarquía de las solicitudes terrenas, conforme al espíritu de las bienaventuranzas” (Const. Nº 105-III)

Las hermanas dedican la mañana y parte de la tarde al trabajo. Realizan todo tipo de bordados artesanales: manteles de altar, estolas, juegos de corporales, purificadores, palias. Ropa de hogar: mantelerías, toallas, juegos de cama y de cuna. Escapularios bordados en oro para cofradías, estandartes, banderas. También realizan trabajos de pintura en tela. Todo ello se realiza a mano y son trabajos realizados por encargo.

En ocasiones especiales se elaboran en los fogones del monasterio los afamados y deliciosos “suspiros de monja”, hechos con clara de huevo, azúcar y almendra. Así como los roscos de yema, además de las roscas de almendra y las “galletas de las monjas”, que hacen para el mercadillo misionero. Todo elaborado de forma artesanal y con una fórmula que ha ido pasando a través de las distintas generaciones de hermanas. Se hacen desde hace más de un siglo y tienen fama ganada en toda la provincia y fuera de ella. Se venden por encargo, y las fechas son: en las fiestas de la patrona, la Virgen de Peñarroya, y en la fiesta de N. P. Jesús Rescatado, el 1er. domingo de mayo, y sobre todo en Navidad.

Os dejamos una muestra de los bordados que realizan.